Yo estaba allí...
No se como he llegado a esta página pero me ha sacudido la memória. Yo también recuerdo este concierto cómo el más espectacular de mi vida, aunque luego con Pink Floid en el campo del Espanyol, pienso que fué la gota que colmó el vaso.
Para empezar, he encotrado las fechas del concierto aquí: http://www.lastfm.es/venue/8859597+Palacio+de+Deportes,+Barcelona
7 y 8 de Mayo de 1974, como bien apunta Anónimo. Yo tenía entonces 19 años y por esas fechas debía estar en plena mili.
El teclado que Emerson "maltrataba" era un Hammond L-100 (o 122). Este organo electromagnético tenia una reverb de muelles en su parte inferior que al moverlo (estando conectado) hacia que los muelles se tocaran entre sí, produciendo un sonido como de chispazo electrico junto a una reverb absolutamente descontrolada.
Por otra parte, las "bengalas" a las que hace referencia Paco, salían de un Mellotron que Emerson esgrimía en un momento del espectáculo. Dirigía una a la derecha y otra a la izquierda del escenário. Cuando "lanzó" la de la izquierda, que es dónde yo estaba, recuerdo que fué tal la sorpresa que me agaché debajo del asiento para protegerme, temiendo que la "bengala" me alcanzase de lleno. Era un efecto muy bonito de color azul eléctrico intenso, que se veía perfectamente, como una bala estroboscópica que se desplazaba por el recinto del Palau d'Esports. No era muy habitual en aquella época ver efectos de láser y aquelló impacto mucho, si.
El teclado que giraba en un momento del espectáculo, era un impresionante sintetizador Moog modular, al que Keith sacaba unos sonidos impresionantes y que imagino que la casa le cedió para sus conciertos. Lo que no sé si tambien fueron los de Moog los que lo tunearon para que, por lo que yo pude ver, sacara una especie de alas de dragón de su parte trasera al tiempo que giraba y salían fuegos artificiales..., el no va más!!!
Todo un espectáculo, si señor. Y eso que lo más alucinante era la música que producían aquellos tres energúmenos, haciendo gala de un virtuosismo impresionante e inédito en aquel tiempo, que fundía música de Mussorgsky con el rock más progressivo.
Inolvidable el arpegio imposible e interminable que Emerson hizo con su mano derecha en un piano Stenway de gran cola mientras su mano izquierda encontraba, entre las patas del piano, una botella de Whisky dela que dió buena cuenta.
Siempre he recordado aquel concierto y nunca hasta hoy había encontrado a alguien que también hubiera estado ahí. Fué para mi un bautizo en los macro conciertos del más variado rock que me impresionó tanto que pensé que nunca más iba a ver algo parecido.
Y en parte, así ha sido.
Hoy, habiendo vivido más de lo que probablemente me queda por vivir, echo de menos aquellos conciertos y epectáculos que te dejaban con la boca y las orejas muy abiertas.
No quiero terminar este relato/recuerdo sin hacer mención al impresionante equipo de sonido cuadrafónico (algo inédito también en la época), que en un momento del espectaculo hizo girar en torno al público un taladrante arpegio que salía del Moog después de haber desplegado sus alas de dragón negras y que nos envolvió a todos haciendonos sentir literalmente rodeados de la música de aquellos tres genios virtuosos.
Gracias por hacerme recordar uno de los capítulos más emocionantes de mi vida.
Joaquim Safont-Tria
joaquim@stmidimusic.com
lunes, 3 de octubre de 2011
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